Esta vez, Oteaba Auer voló a Roma para visitar los viejos estudios de cine “Cinecittà” según la época dorada del cine Italiano . entre los años 1937 y 2002. Lo primero que encontró fue un cartel de la famosa película de Fellini en que a causa de la construcción del metro de Roma encuentran una casa enterrada con unos frescos en sus paredes…
Todavía quedaban decorados y una cámara de cuando rodaron Ben Hur o ¡Qvo Vadis!….
Al ver uno de Spaguetti Western,
pensó que tal vez Clean Eastwood, debido a la crisis, habría regresado a “Por un puñado de dólares”
Cuando se disponía a entrar en el cine se encontró con un viejo amigo poeta de la época en que tenía un localcito llamado “Oteblues Jazz Club”. Por allí recalaba cada media noche y se acomodaba en un banco para recitar sus vivencias secondlifianas.
El Piloto Emor (nombre del poeta) y Oteaba, pasaron de ir cine y se sentaron de charleta al lado de un viejo banco. Timidamente, el chico le obsequió un poema que había escrito para ella hacía long long time…
Decía así:
"Míralos
pasan deprisa
regalan y roban la vida
se llevan las lágrimas y las sonrisas.
Hay un banco que sobrevivirá mi nombre
y una mujer sin rostro llevará un corazón de poeta en el bolsillo de su tejano
...que difícil es querer sin amarte, amiga
sabes que me basta un poco de mar, un banco y un blues que nadie conoce para soñar un poco
sabes que un tango no basta para robar un beso
que vagabundo soy, colchón es el suelo y techo la noche y el cielo
que tanta ternura me trae dentro de mi, y que poco me conozco
y este verso tan tuyo que mis manos lo derraman a medianoche de pronto
es un vuelo sin conciencia en un sueño de madrugada
que me ahogo si no siento lo que siento
y estoy harto de llorar por dentro
Míralos
pasan corriendo
y nada fue lo que soñaba
y vivo en un sueño de noche
con los bolsillos vacíos y los ojos brillantes
y un par de dudas sin recipiente
una sonrisa, un pasado y un presente
es mucho más de lo que este verso esperaba
nacido en un paisaje labrado a retales
y con nombre de mujer... Oteaba."