jueves, 3 de marzo de 2011

Victor Hugo en Second Life

¡Oteaba Auer al mar!. El barco no se detiene. Desaparece y vuelve a aparecer. Se encuentra inmersa en el monstruo de las aguas. Su miserable cabeza no es más que un punto en la inmensidad de las olas. Una vegetación desconocida la sujeta, la atrae, siente que  forma ya parte de la espuma.
Confusas cavernas amenazan con devorarla, pero un extraño ser de aspecto mucho más "fashion" que los nuevos maniquíes de  la tienda Mango, acude en su ayuda cuando el océano se encarnizaba con ella y el barco ya se había alejado y  desaparecido.
Aquella descolorida "mujer" la depositó de polizón en el mástil de otro buque. De esa manera, la Auer   pudo liberarse  de quedar  para siempre sepultada entre el océano y el cielo; uno hubiera sido su tumba y el otro su mortaja…No miró hacia abajo para no ver los indefinibles monstruos del infinito…o por el vértigo que padece de nacimiento.

La única verdad en todo ésto es que Oteaba fue víctima de una pesadilla de su dueña que, empeñada en ver el musical "Los Miserables" no encontró localidad y la tuvo toda la noche, navegando, por las letras de Victor Hugo.

Oteaba Auer

13 comentarios:

Ramon Peris dijo...

Otee, que suerte tuviste!!! la fashion te rescató de una muerte segura, o no tan segura porque más que una planta parecía un PULPOOO!!! jajajaja
No te dió pena salir de las leras de tan exelso dramaturgo???
Genial!!!
Besos

Ramón

Mercedes Mariño Casillas dijo...

Lo mejor..... Los miserables y Victor Hugo ,,,! Que fashion!,jajaja
Hasta siempre Oteaba AUER, que nadie se acuerda de tu apellido materno que tan importante fue para ti en tu niñez

Oteaba Auer dijo...

Ramón, nooo, no me dio pena ¡tenía mucho miedo! y quien me da vida no se despertaba...no te imaginas lo mal que lo pasé :-)))
Gracias y Saludos

Oteaba Auer dijo...

Mercedes! jajaja, sin ella nunca hubiera sido niña...ainss Ni tu sin Mirazo eh?.. que cosas más raras ocurren con los apellidos..

Sergal dijo...

Mi querida Oteaba, cuando vea una tienda Mango, no te quepa duda de que me fijaré en los maniquís.
Te atreves con con todo.
Sigue gustándome tus forma de relacionar hechos-ficciones-fantasía.
Un beso
Cuídate ;)

Juan dijo...

Oteaba, ya me estaba dando envidia por ver cómo salías vencedora de una terrible lucha, y esperaba que, sable en mano, vencieras a los monstruos marinos, pero todo quedo en un sueñecito volador. Uf, qué le vamos a hacer...
Un abrazo y feliz miércoles.
Juan Antonio

Oteaba Auer dijo...

Mi querido Sergal, cuando eso suceda, mejor fíjate en las que no están fosilizadas...Seguro que las humanas te gustarán más jejeje
BesOtes

Oteaba Auer dijo...

Juán, me parece que esperas mucho más de lo que puedo; pero si me retas, seguro que puedo con lo que se me ponga por delante..(siempre y cuando la que me da vida no le de por soñar con angelitos..)
Un abrazo y feliz jueves

Vane dijo...

Como siempre muy brillantes tus posts, me gustó mucho esta frase -pido permiso para tomarla y pegarla- "De esa manera, la Auer pudo liberarse de quedar para siempre sepultada entre el océano y el cielo; uno hubiera sido su tumba y el otro su mortaja". Muy buena, a mi que me encantan las frases felicidades!!!

Muy bueno el barco que elgiste para navegar, yo en un barco así navego y hasta me encantaría naufragar. Es que Victor Hugo es el dueño de la frase más linda del mundo, y me siento muy, muy identificada con ella, y más a la hora de escribir.

Saludos!

Oteaba Auer dijo...

Cuanto apuro me da que digas eso de brillante de mis posts, cuando la escritora eres tú y esa frase que tanto te gusta (a mi también), es la variación de una de Victor Hugo, :)
Saludos!

Vane dijo...

Que no te de pena no digo más que la verdad, esa frase me encantó, pero cuando yo dije que Victor Hugo era el dueño de la frase más linda del mundo, con la cual me siento identificada es esta:

LA NOSTALGIA ES LA FELICIDAD DE ESTAR TRISTE!!!!!!! Como me gusta esa frase por Dios!!!!!!!!!!!

Oteaba Auer dijo...

Algo masoquista, pero contra gustos no hay nada escrito :)

Vane dijo...

No es masoquismo, todo lo contrario, sin la nostalgia yo no puedo escribir ni los textos más felices.
A veces la nostalgia te roba un suspiro por ejemplo, y eso puede ser algo lindo que te pasó y lo recordaste, por eso: la nostalgia es la felicidad de estar triste.