Según cuentan los vecinos, allá por el siglo XIX, la precariedad de los habitantes de La Boca les impedía comprar la pintura de sus casas y se les ocurrió usar las que sobraban tras pintar los barcos del puerto. De esa manera tenían un acabado de varios colores brillantes y llamativos; cada ventana de un color diferente, la puerta de otro y las paredes del que más quedara.
Caminito es una calle museo de unos cien metros que adquirió fama mundial debido a que inspiro la música del conocido tango “Caminito” (1926). En la réplica de Second Life vimos a una chica observando el busto del compositor Juán de Dios Filiberto que se han cuidado mucho tenga el mismo fondo que en la vida real, además de un graffiti de Carlos Gardel
También es un barrio de artistas, además de ser la calle peatonal más visitada por turistas de todo el mundo. No es extraño encontrar bailarines de tango en las calles, artistas y artesanos que venden souvenirs
Recorríamos rincones, echando un tango por aquí y otros por allá, cuando una asquerosa cucaracha se cruzó ante mis ojos. El embrujo del momento se rompió por mi falta de compostura al gritar sin dominio de la situación…Airos Zeiler, estupefacto y con la mirada perdida en el infinito, dió el do de pecho sacando una voz de tenor, desconocida para mi hasta ese instante y cantó:Caminito que el tiempo ha borrado
que juntos un día nos viste pasar
he venido por úlltima vez
he venido a contarte mi mal...(no había insecticida)
Lo vi alejarse, mientras la tristeza inundaba mi alma ¡snif!Desde que se fue, triste vivo yo, caminito amigo, yo también me voy.
Desde que se fue, nunca más volvió. Seguiré sus pasos, caminito, Adios…
Sin embargo, como soy positiva, no me cabe la menor duda de que en el futuro volveremos a ese precioso lugar

























La pécora también trata de apuñalarlo; pero la visión, momentánea, de su padre la hace desistir, dejando que su amado lo haga todo y llevándose por delante a quienes pudieran impedir sus fines.












































Sin rumbo, vagábamos por la ciudad cuando de repente se obró el milagro. ¡alguien abandonaba su casa!, seguramente no le gustaba vivir sin aire acondicionado. A pesar de nuestros débiles corazones, corrimos escaleras arriba hasta llegar a la vivienda…







